Un número, no una impresión
Calculamos lo que le corresponde cobrar y se lo explicamos antes de que decida nada.
Calculamos lo que le deben y lo reclamamos, desde la intimación al empleador hasta el juicio si hace falta llegar a esa instancia.
Solo cobramos si usted cobra.
Un despido sin causa, una liquidación incompleta o años trabajados sin estar registrado dejan al trabajador con derechos que se pierden si no se reclaman a tiempo. Los plazos empiezan a correr desde el momento en que la relación termina, y conviene consultar antes de firmar o responder cualquier cosa.
Revisamos sus recibos, su antigüedad y las comunicaciones que recibió, y calculamos qué le corresponde cobrar. Con eso le decimos si conviene reclamar y qué puede esperar.
Intimamos al empleador, negociamos un acuerdo cuando es conveniente y, si no hay respuesta, presentamos la demanda ante el tribunal de trabajo y seguimos el expediente hasta el cobro efectivo.
Calculamos lo que le corresponde cobrar y se lo explicamos antes de que decida nada.
Muchos derechos se pierden al firmar un acuerdo apurado o al responder mal un telegrama. Una consulta a tiempo evita eso.
No empujamos todos los casos a un juicio largo. Si hay una propuesta razonable, se la planteamos con los números a la vista.
También reclamamos cuando el trabajo nunca se registró o se registró por un sueldo menor al real o con una fecha de ingreso posterior.
No terminamos con la sentencia: seguimos el expediente hasta que el dinero esté efectivamente en su mano.
Nos cuenta qué pasó, desde cuándo trabajaba y cómo terminó la relación.
Analizamos recibos, telegramas y toda comunicación que haya habido con el empleador.
Calculamos lo que le corresponde e intimamos formalmente al empleador.
Si hay una propuesta razonable, la evaluamos juntos. Si no, presentamos la demanda.
Seguimos el expediente y controlamos la liquidación hasta que usted cobre.
Casos reales de personas que confiaron en el estudio. Compartimos su experiencia con su autorización y omitimos montos, expedientes y datos sensibles.
Héctor Daniel Ríos
Despedido tras 12 años de antigüedad
A Héctor lo despidieron después de doce años y le entregaron una liquidación que no reflejaba su antigüedad real. No sabía si los conceptos estaban bien calculados ni si podía reclamar la diferencia.
Cómo se resolvió
Revisamos los recibos, calculamos lo que faltaba e intimamos a la empresa. El reclamo se cerró con un acuerdo y Héctor cobró la diferencia sin llegar a juicio.
Carina Beatriz Molina
Años trabajados sin registrar
Carina trabajó varios años sin que la registraran. Cuando la relación terminó, no sabía cómo probar que había trabajado ni qué podía reclamar.
Cómo se resolvió
Reunimos las pruebas de la relación laboral y reclamamos la registración junto con las indemnizaciones que corresponden en estos casos. El expediente se resolvió a su favor.
Cada caso es distinto y los resultados dependen de las circunstancias particulares de cada situación.
Pregunta
Para iniciar solo se pagan la tasa de justicia y el bono de ley, que son gastos del juicio y no quedan en el estudio. Nuestros honorarios son un porcentaje de lo que usted efectivamente cobre, de modo que recién cobramos si usted cobra. Nuestra suerte va atada a la suya: si no gana, no nos paga.
Pregunta
No firme nada ni responda comunicaciones sin consultar antes. Lo que se firma después del despido suele ser difícil de revertir, y una conversación de diez minutos puede evitarlo.
Pregunta
Los reclamos laborales tienen un plazo de prescripción, y algunos trámites previos tienen plazos más cortos todavía. Por eso conviene consultar apenas termina la relación y no dejar pasar los meses.
Pregunta
Sí. La falta de registración no le quita derechos: al contrario, genera indemnizaciones adicionales. Lo que hay que trabajar es cómo probar la relación laboral, y eso lo vemos en la consulta.
Pregunta
También se puede reclamar, y hay formas de hacerlo que protegen el puesto. Es una situación delicada que conviene conversar antes de dar cualquier paso.
Escríbanos por WhatsApp y cuéntenos brevemente qué pasó. En la primera conversación le decimos qué puede reclamar y en qué plazos.